miércoles 11 de enero de 2012

ciento12

En un café en el que sirven copas y cervezas la multitud se resarce del resarcimiento. A lo lejos, las bajas temperaturas derriten un termómetro. Aquí después de la luna llena, el flexo alumbra desencuentros. Entre el frío y yo, las copas y yo, la multitud y yo. Se abren las páginas de un libro.

111

-Es decir, querida, un montón de estupideces.
-¿Acaso insinúas que...?
-Nadie ha dicho nada.
-Así que eso es lo que piensas.
-Prefiero no pensar.

110 y no 10

Llevar el ritmo en un niño en brazos
con el pelo muy corto, aún encrespado
Llevar al niño en el ritmo y en los brazos
todo se apaga en silencios mojados
mojados de canciones en un lugar muy alto

domingo 27 de noviembre de 2011

La puntuación de la vida

Los puntos y apartes se transforman en simples comas.

martes 9 de agosto de 2011

De la estupidez humana

Bolitas de pan, bolitas de miga de pan, bolitas de miga de pan mojadas, bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas con compasión.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas con compasión, a ver si acierto.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas con compasión, a ver si acierto (y les doy en un ojo).

109

Pudiera guardar tu sonrisa para siempre. Lejos estaría de hartarme nunca de ella. Pero claro, echaría en falta la espontaneidad que derrite poco a poco tu gesto de persona seria, toda surgida de algún descalabro en mi discurso o bien en mi actuación, para transformarte en eso en lo que te has convertido. Y que un inventor sea capaz de inventarse a sí mismo forma parte, sin duda, del mejor material que cualquiera querría guardarse. No obstante, sin ti, nada guardaría.

108



Esto no es lo que quiero leer.