Bolitas de pan, bolitas de miga de pan, bolitas de miga de pan mojadas, bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas con compasión.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas con compasión, a ver si acierto.
Bolitas de miga de pan mojadas y arrojadas desde mi tirachinas hasta sus bocas con compasión, a ver si acierto (y les doy en un ojo).
Mira, ¿sabes qué te digo? Que mientras alguien, un mísero alguien te quiera todo, todo tendrá sentido.
martes, 9 de agosto de 2011
109
Pudiera guardar tu sonrisa para siempre. Lejos estaría de hartarme nunca de ella. Pero claro, echaría en falta la espontaneidad que derrite poco a poco tu gesto de persona seria, toda surgida de algún descalabro en mi discurso o bien en mi actuación, para transformarte en eso en lo que te has convertido. Y que un inventor sea capaz de inventarse a sí mismo forma parte, sin duda, del mejor material que cualquiera querría guardarse. No obstante, sin ti, nada guardaría.
miércoles, 2 de febrero de 2011
miércoles, 26 de enero de 2011
¡augh!
Regamos las flores de tu cabeza
en tanto que tú
siembras mis amapolas.
Salvajes, lloramos las muertes
que te comimos,
impedimento de la dulzura del despertar.
Te robarás en una sonrisa
a ti mismo,
las ganas de temblar.
Mas, seremos gineceo poderoso.
Con éstas te correrá
la tinta por los besos.
Endiabladamente tú,
nosotras, la nada,
qué miedo te daremos.
Huye el que elige
la herida del frigorífico
y no la infección caliente
que da la sopa fría.
en tanto que tú
siembras mis amapolas.
Salvajes, lloramos las muertes
que te comimos,
impedimento de la dulzura del despertar.
Te robarás en una sonrisa
a ti mismo,
las ganas de temblar.
Mas, seremos gineceo poderoso.
Con éstas te correrá
la tinta por los besos.
Endiabladamente tú,
nosotras, la nada,
qué miedo te daremos.
Huye el que elige
la herida del frigorífico
y no la infección caliente
que da la sopa fría.
martes, 25 de enero de 2011
sábado, 22 de enero de 2011
10.5
El pueblo de los umpa-lumpa duerme tranquilo bajo la luz del sol, después de una larga temporada de días nublados. La alcaldesa de la ciudad transmitió anoche a este periódico la alegría general que los invade al poder por fin alcanzar el sueño sin tener que recurrir a lámparas de neón o pastillas solipzantes. Añadió también que sus mejores científicos ya se encuentran trabajando en una cápsula simuladora del buen tiempo que funcionaría al modo de los capós de los coches descapotables y que cubriría todo el terreno umpa-lumpeño. Esperemos que este pueblo nocturno cuente pronto con esa prometedora solución, pues los meteorólogos auguran otra posible mala racha para el próximo otoño, y como sabemos, el nuevo año está ya a la vuelta de la esquina.
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